Ahorra en la revisión del coche

Revisar el vehículo periódicamente nos va a garantizar seguridad en la conducción y ahorro de cara a futuras averías. Aunque la crisis y la subida del IVA han propiciado que se vaya menos al taller, poner el coche a punto no tiene que suponer un agujero para nuestra economía. Te damos algunas claves.

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La recesión económica y la subida de impuestos, como el IVA, son los responsables de que la asistencia a los talleres para operaciones de mantenimiento y reparación haya caído un 34,2 por ciento respecto a hace tres años, según el estudio realizado por GT Motive. Una revisión rutinaria, sin reparación de averías, puede superar los 300 euros. Y si sigues el programa de revisiones que recomiendan los fabricantes en su taller oficial el coste ronda los 800 euros.

Por ello cada vez son más los que hay que optan por alargar el periodo de puesta a punto, lo que constituye una amenaza para la seguridad y en un futuro mayor gasto (31 por ciento más durante toda la vida del coche según la consultora GIPA), ya que los vehículos que no pasan las revisiones tienen un 26 por ciento más de averías que los que las realizan.

También es mayor el número de personas que realizan ellos mismos las operaciones de mantenimiento y reparación, sin supervisión, y hacerlo sin los conocimientos necesarios supone un peligro.

Consejos para ahorrar

No queda más remedio que llevar el coche al taller y someterlo a revisión, sobre todo en verano si nos vamos de vacaciones, para nuestro bien y el de todos los demás. Siguiendo unos sencillos consejos vas a ahorrar dinero y lograrás que la visita al mecánico no sea dolorosa.

  • Prevención. Hay toda una serie de tareas de mantenimiento que podemos realizar con carácter preventivo: limpiar el motor para alagar su vida y evitar situaciones peligrosas, y la carrocería de cara a que aparezca la corrosión, comprobar el nivel de aceite, líquido de frenos y anticongelante, estado de los neumáticos (presión adecuada), luces, limpiaparabrisas. Si observas alguna anomalía en alguno, procede a su cambio o modificación. Un control permanente de estos elementos nos permitirá reducir gastos y garantizar la seguridad.
  • Ofertas. Los talleres oficiales son más caros que los convencionales. Muchos conductores creen que si no lo llevan a la casa para pasar las correspondientes revisiones van a perder la garantía, lo que es un error. El Reglamento 1400/2002 establece que el consumidor puede hacer las revisiones en cualquier taller independiente sin perder la garantía y usar recambios que no tienen que ser de la marca, siempre que se adapten a los criterios del fabricante. Por ello, es importante encontrar el taller que ofrezca el mejor precio y que sea de confianza.
  • Piezas oficiales. Los recambios no tienen que ser obligatoriamente de la propia marca, pueden ser de otras, lo que no equivale a que sean de peor calidad. De lo que hay que asegurarse es que cumplan con los requisitos establecidos por el fabricante.
  • Autoreparación. Sólo aquellas que requieren poca complejidad como cambio de batería, aceite, su filtro y el del aire. Para este tipo de operaciones existen los talleres de autoreparación; los conductores alquilan (por unos 10 euros la media hora) un box con todas las herramientas necesarias. El ahorro que generan a los clientes que acuden a sus instalaciones oscila entre un 55 y un 70 por ciento de la factura de un taller convencional. Un estudio del Observatorio Cetelem revela que ya hay un 6 por ciento de personas que autorreparan su vehículo.

Ahora que ya conoces algunos trucos para economizar en el mantenimiento y reparaciones de tu vehículo, ponlos en práctica y comprueba cómo va a salir ganando tu economía doméstica.

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