¿Qué es desgravar y qué puedo desgravarme?

¿Qué podemos desgravarnos?

Si eres autónomo sabes que al final de cada trimestre hay que pasar cuentas con Hacienda y contabilizar todos los tickets y facturas de gasto. Pero también podemos desgravar algunos de ellos. Veamos que significa desgravar y qué gastos son desgravables.

Desgravar significa que podremos deducir parcial o totalmente el impuesto, la tasa u otra carga que recaiga sobre ciertos productos, según lo que establece la Administración.

Pero no todos los gastos son desgravables. Así, lo primero que debemos saber es diferencia entre ticket y factura, pues los primeros no pueden desgravarse nunca.

La deducción del importe de un producto podrá aplicarse cuando dicho producto esté vinculado a tu actividad económica, cuando tengas documentos que justifiquen el gasto, y siempre que esté registrado en el libro contable del IVA.

Cabe recordar, no obstante, que hay dos tipos de IVA, y las desgravaciones solo pueden aplicarse al IVA soportado (o deducible), que es aquel derivado de tus compras de bienes o servicios. En cambio, el IVA devengado (o repercutido), que es el que el autónomo cobra a sus clientes, no puede desgravarse.

Gastos que puedo desgravar

Por lo tanto, los autónomos obligados a presentar trimestralmente la liquidación del IVA, deben reflejar en su declaración la diferencia entre el impuesto repercutido y el soportado. Y si el autónomo ingresa de más, Hacienda la devuelve la diferencia.

Y una vez que tengamos claro los gastos que pueden desgravarse según el tipo de IVA, los más básicos son todos aquellos relacionados con el material de trabajo: ordenadores, papelería y oficina, tarjetas de visita o incluso las herramientas necesarias para el desempeño de un oficio.  Pero también la gasolina (la que usas para ir a trabajar o visitar un cliente) o incluso el coche, si es para transporte de mercancías. En los demás casos, solo podrás deducir el 50% del IVA del coche y de los gastos que conlleva sin dar más explicaciones a la Agencia Tributaria.

Las dietas también pueden desgravarse, siempre que sean durante el horario de trabajo.

Qué no puedo desgravar

No todos los gastos que hacemos son deducibles, aunque pidamos la factura con el IVA desglosado. Por ejemplo, los tickets de compras en el supermercado, bares o ropa (los uniformes sí pueden considerarse gasto laboral) no son deducibles. Como tampoco lo son las multas y las sanciones, los donativos, ni los gastos vinculados con paraísos fiscales.

Las desgravaciones deben aplicarse a la contabilidad de cada trimestre.

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