Obsolescencia programada o la caducidad prefabricada

Caducidad comercial prefabricada

En la sociedad consumista en la que vivimos existe un concepto particularmente inquietante y discutible, que se erige en una de las grandes bazas comerciales del mercado. Se conoce como obsolescencia programada, y consiste en una caducidad prefabricada por los productores, que limita la duración de sus artículos para garantizar el consumo futuro cuando estos deban ser reemplazados por obsoletos e inservibles.

Es decir, que los productos están diseñados para averiarse una vez cumplido un plazo de vida útil, siendo así obligado el consumidor a seguir comprando. Algo que ocurrirá con independencia del buen o mal uso dispensado al artículo, o el cuidado que el propietario haya tenido en su conservación, pues están programados para romperse. En su diseño – y que cada uno valore ética y moralmente esta realidad- incluyen una caducidad inducida tanto en materia tecnológica, electrónica o mecánica que impide su longevidad y favorece su jubilación y substitución del producto – o de alguna de sus piezas- con la consiguiente inversión económica por parte del cliente.

Baterías que se agotan a los 18 meses exactos de ser estrenadas, marcas cuyos electrodomésticos “mueren” por sistema antes de los cinco años, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas…  Y todo ello en la era tecnológica donde todo es posible… menos hacer que las cosas duren más que hace un siglo, según parece. Sorprendente, cuando no indignante.

En este sentido, es tremendamente interesante el documental de TVE explícitamente titulado Comprar, tirar, comprar. La historia secreta de la obsolescencia programada, en el cual se aportan pruebas documentales de esta práctica empresarial consistente en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo, y muestra además algunas de las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica, que tiene mucho de abuso e incluso de fraude.

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