¿Qué es el sobreendeudamiento y cómo evitarlo?
No hace falta dejar de pagar una deuda para estar sobreendeudado. Muchas veces el sobreendeudamiento comienza cuando una parte demasiado elevada de los ingresos se destina a préstamos, tarjetas o créditos. Te explicamos cómo identificar las señales de alerta y qué puedes hacer para recuperar el control de tus finanzas.
¿Qué significa estar sobreendeudado?
Cuando se dice de una persona, familia o empresa que está sobreendeudada, significa que no genera ingresos suficientes para pagar sus deudas con regularidad.
Es lo que ocurre cuando se incurre en un endeudamiento excesivo, que supera nuestros límites financieros y pone en riesgo la estabilidad de nuestra economía. Algo que no ocurre con el endeudamiento controlado (una hipoteca asumible, por ejemplo), que ayuda a incrementar el patrimonio o a financiar determinados objetivos de acuerdo a las posibilidades que brindan los ingresos consolidados.
¿Cómo saber si tienes un problema de sobreendeudamiento?
Cuando los ingresos se mantienen y cada vez cuesta más llegar a final de mes y afrontar el pago de las deudas, conviene revisar las finanzas y dónde y porqué se ha desestabilizado nuestra economía. Y una de las razones más probables es el sobreendeudamiento. Un problema real cuando se destina más del 35% o 40% de los ingresos netos mensuales a pagar deudas y cuotas de préstamos.
Veamos cuáles son las señales que nos pueden alertar de este problema.
Principales señales que alertan del sobreendeudamiento
Hay una señal inequívoca que indica el inicio de una situación de sobreendeudamiento, y son las dificultades económicas, cada vez más acuciantes, para llegar a final de mes. Y ver como se acumulan los retrasos en el pago de las facturas. Algo que deriva en un incremento notable en el pago de intereses de demora y comisiones por impago, que progresivamente van estrangulando nuestra economía.
Una situación que puede llevar al afectado a pedir un crédito para poder pagar los gastos básico, y tal vez otro para afrontar las deudas o incluso para cubrir otro préstamo anterior.
Las causas más frecuentes del sobreendeudamiento
Tal y como se explica en el apartado dedicado al sobreendeudamiento en el módulo 4 de la Escuela de Finanzas de Cetelem, hoy en día, el sobreendeudamiento no depende solo de grandes crisis económicas. En el pasado, durante la crisis mundial de 2008 y el estallido de la burbuja inmobiliaria en España, muchas familias se vieron incapaces de pagar sus deudas, lo que provocó un fuerte aumento de la morosidad hipotecaria. Pero el problema persiste aún en épocas de bonanza o cierta estabilidad financiera.
En la actualidad, 8 de cada 10 consumidores españoles dice tener un cierto nivel de sobreendeudamiento, según la Asociación Española de Consumidores, a causa del encarecimiento de la vivienda y los productos y servicios básicos.
Así, más allá de la coyuntura económica, las causas más habituales en los casos de sobreendeudamiento son, entre otros, el mayor acceso al crédito al consumo, el uso excesivo de tarjetas y pagos aplazados y el endeudamiento fragmentado en muchos productos pequeños, que distraen la gestión presupuestaria y acumulan gastos.
Y por supuesto, la pérdida de ingresos. Ya sea por la pérdida del empleo o por un descenso imprevisto de la facturación.
¿Qué puedes hacer si ya estás sobreendeudado?
Lo más importante cuando nos encontramos en una situación de sobreendeudamiento es reaccionar con rapidez, pues la situación se agrava día a día.
Elaborar un presupuesto
Hay que revisar nuestro presupuesto. Analizar los ingresos reales, los gastos fijos, los variables y las deudas. Un análisis que permitirá identificar el origen del problema, estimar cuanto puede durar y valorar los ajustes necesarios.
Negociar con los acreedores
Hablar con franqueza con las entidades acreedoras es básico para negociar posibles soluciones. Hay que justificar con documentos la nueva situación económica e intentar pactar un plan de pagos realista, que se pueda asumir con el nuevo nivel de ingresos.
Reunificar deudas
La renegociación o reunificación de créditos es otra de las opciones más frecuentes, siempre que las entidades financieras analicen el riesgo y lo consideren asumible. Al renegociar la devolución de los créditos pendientes pagaremos más intereses y comisiones. Sin embargo, serán menores que los generados por la demora.
Por otro lado, en algunos casos existe la posibilidad de contratar coberturas de seguros contra impagos.
Preguntas frecuentes sobre el sobreendeudamiento
¿Qué porcentaje de ingresos debería dedicar a pagar deudas?
Si se dedica más del 35% o 40% de los ingresos mensuales a pagar deudas y cuotas de préstamos, la situación se puede considerar de sobreendeudamiento.
¿Es malo tener varios préstamos?
No es malo en sí mismo tener varios préstamos. Lo peligroso es solicitar más créditos de los que pueden cubrirse con los ingresos que se tienen. El resultado es el endeudamiento.
¿Cuándo debería pedir ayuda?
Cuando de manera reiterada no se llega a fin de mes y las deudas crecen a base de intereses por impago, hay que asesorarse lo antes posible y buscar soluciones.
Ideas clave a recordar
* Cuando los ingresos no cubren las cuotas de los créditos y se acumulan las deudas, es cuando se produce el sobreendeudamiento.
* Nunca se debe intentar hacer frente a las deudas endeudándose más con otros créditos.
* Hay opciones financieras para afrontar el sobreendeudamiento, y hay que negociarlas con las entidades acreedoras.
