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Hipoteca inversa: cuándo merece la pena y cuándo no

La hipoteca inversa permite obtener ingresos periódicos utilizando como garantía una vivienda en propiedad sin necesidad de venderla. Es una alternativa para complementar la pensión, aunque hay que hacer números para ver si es la mejor opción.

¿Qué es una hipoteca inversa?

La hipoteca inversa es un tipo de préstamo hipotecario, dirigido a personas mayores de 65 años o dependientes, que posibilita convertir en dinero el valor patrimonial que representa la propiedad de su inmueble, y sin perder la titularidad del mismo.

¿Cómo funciona exactamente?

Una hipoteca inversa es un crédito bancario que, al contrario que ocurre con las hipotecas convencionales, consiste en que es el titular del inmueble hipotecado quien recibe del banco una cantidad a cambio de la propiedad (normalmente en forma de renta mensual), sin que por ello deje de habitarlo hasta su fallecimiento.

En el momento en que le es concedida una hipoteca inversa, el cliente percibirá una cantidad fija mensual de por vida. Y en los casos en que haya dos titulares, la cantidad fija mensual se percibirá hasta el fallecimiento del último de ellos.

Importe de las cuotas mensuales

El importe de la renta a percibir, consistente siempre en un crédito a interés fijo,  dependerá de los siguientes factores: el valor de la vivienda, la edad de la persona que contrata el préstamo – y de su cónyuge en el caso de existir-,  y la elección que se haga entre recibir la renta por un periodo determinado o de forma vitalicia.

¿Quién puede contratar una hipoteca inversa?

Este producto crediticio pueden solicitarlo sólo personas mayores de 65 años o en situación de dependencia, que sean los propietarios del inmueble a hipotecar, y que este sea además su domicilio habitual.

En España este tipo de hipotecas está regulado por la Ley 41 de 7 de diciembre de 2007.

Ventajas y riesgos

La opción de la hipoteca inversa, como con cualquier otro producto bancario, tiene sus pros y sus contras. Veamos cuáles son sus principales ventajas y los riesgos de solicitar este tipo de crédito.

Ventajas

Evitar la amenaza del desahucio de por vida es, sin duda, la principal ventaja de este producto, que permite complementar la pensión o jubilación convirtiendo el patrimonio inmobiliario en dinero disponible.

El dinero que el banco pagará al titular del inmueble hipotecado puede cobrarse periódicamente, con cuotas mensuales, por ejemplo, o en un solo pago. Según se negocie con la entidad bancaria. El proceso contrario a una hipoteca convencional, por la cual es el cliente quien debe pagar las cuotas mensuales.

Inconvenientes

Sin embargo, es inevitable que también haya desventajas. Y es que nada es gratis, y el dinero que recibe mensualmente el titular de la hipoteca inversa no solo habrá que devolverlo, sino que va agrandando la deuda con los intereses que se suman al capital prestado.

Además el capital recibido revierte en la pérdida de valor de la herencia. Los herederos deberán devolver el préstamo para quedarse con la vivienda, y según sea la deuda acumulada puede que tengan que venderla para pagarla.

Como cualquier otra hipoteca, la operación requiere gastos iniciales elevados como tasación, notaría, registro y comisiones. Y aunque el banco los asume inicialmente, en realidad sólo adelanta el pago. Esos gastos los añadirá al capital del préstamo y lo paga el cliente.

¿Qué ocurre con los herederos?

Al fallecer el titular de la hipoteca inversa, si los herederos desean quedarse con la vivienda, deberán devolver el préstamo recibido por éste en vida. Todo el capital más los interesas. Una deuda que puede obligarles a venderla o a pagar una cantidad elevada para quedarse con la propiedad.

Preguntas frecuentes sobre la hipoteca inversa

¿Pierdo mi casa con la hipoteca inversa?

La propiedad hipotecada no cambia de titularidad. Pertenece a su propietario hasta su fallecimiento. Es después cuando los herederos deberán pagar la deuda si quieren mantener su propiedad.

¿Puedo seguir viviendo en ella?

El titular de la vivienda sigue habitándola hasta el día de su fallecimiento. Y si hay más de un titular, hasta el fallecimiento del último.

¿Qué ocurre al fallecer?

Cuando el titular fallece, los herederos deben hacerse cargo de la deuda contraída en vida para quedarse la casa, o venderla para pagar.

Ideas clave a recordar

* La hipoteca inversa es como un crédito pero en el que el cliente recibe el dinero en vez de pagar. Una deuda que se acumula avalada por la propiedad.

* Al fallecer, los herederos deberán asumir la deuda o vender la propiedad para pagarla.

* El propietario de la casa vive en ella hasta su muerte y nunca pierde la titulartidad.

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