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¿Qué es y cómo se calcula el impuesto sobre el patrimonio?

El Impuesto sobre el Patrimonio es un tributo de carácter directo y naturaleza personal que grava el patrimonio neto de las personas físicas. Un carga impositiva que devenga anualmente a 31 de diciembre de cada año, y afecta al conjunto de bienes y derechos de contenido económico de los que sea titular el sujeto, una vez se le reste el valor de las cargas y gravámenes que recaigan sobre los bienes. Así como las deudas u obligaciones personales de las que deba responder el contribuyente.

Quién está obligado a presentar el impuesto sobre el patrimonio

No todo el mundo está obligado a presentar la declaración del impuesto sobre el patrimonio. Solo deben hacerlo las personas físicas con una cuota tributaria que resulte a pagar tras aplicar las deducciones y bonificaciones contempladas por su comunidad autónoma. Y también aquellas otras el valor de cuyos bienes y derechos supere los 2.000.000 de euros, aunque la cuota tributaria les salga cero.

Finalmente, también deben declarar el impuesto sobre el patrimonio las personas que no viven en España pero poseen bienes o derechos situados en el país que superen el límite de los 2 millones de euros o tengan cuota a ingresar.

Qué bienes se incluyen en la declaración del impuesto sobre el patrimonio

El Impuesto sobre el Patrimonio grava el valor neto de los bienes y derechos de contenido económico que posee una persona física. Se deben declarar todos los activos, restando las cargas y deudas deducibles.

Los bienes incluidos son los inmuebles (pisos, locales, solares, terrenos y fincas rústicas o urbanas), los llamados bienes muebles (coches, barcos, aviones, joyas, pieles de lujo, obras de arte y antigüedades) y también el dinero en cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos bancarios.

Así mismo hay que declarar acciones, participaciones en empresas, fondos de inversión y deuda pública. Y también seguros de vida y rentas temporales o vitalicias.

Qué bienes están exentos

En cambio, algunos bienes están exentos del impuesto sobre el patrimonio. Es el caso de la vivienda habitual, exenta hasta un límite de 300.000 euros, y los bienes necesarios para realizar tu trabajo o negocio profesional.

Del mismo modo, están exentos los bienes culturales que se consideren patrimonio histórico, y que estén registrados oficialmente..

Cómo calcular el impuesto sobre el patrimonio

El impuesto de patrimonio está cedido en España a las diferentes comunidades autónomas, y cada una de ellas tiene potestad sobre su gestión y pueden regular su mínimo exento, su tarifa y sus deducciones.

Pero en términos generales, este impuesto se calcula sumando el valor de todos los bienes que integran el patrimonio de la persona física y deduciendo las deudas contraídas por el titular. Con un mínimo exento general a nivel estatal de 700.000 euros, más una exención adicional de hasta 300.000 euros para la vivienda habitual.

Diferencias con el impuesto de solidaridad de las grandes fortunas

La principal diferencia es que el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas es un tributo estatal gestionado por la Agencia Tributaria, mientras que el Impuesto sobre el Patrimonio está cedido a las comunidades autónomas.

El límite mínimo para la exención, en Patrimonio se establece según los criterios de cada región (a partir de unos 700.000 euros), mientras en las Grandes Fortunas solo afecta a patrimonios netos superiores a 3 millones de euro y se aplica en todo el Estado.

En cualquier caso, para evitar una doble imposición, lo que se paga por el Impuesto sobre el Patrimonio se puede restar del Impuesto de Grandes Fortunas.

Ejemplo práctico de cálculo paso a paso

A veces la mejor manera de entender las cosas es con un caso práctico que simule uno real. De modo que les proponemos la siguiente simulación de un declaración ficticia del impuesto sobre el patrimonio.

Imaginemos un contribuyente cuyo patrimonio es:

Vivienda habitual valorada en 500.000 €.

Cuentas bancarias y ahorros por valor de 200.000 €.

Un paquete de acciones en bolsa de 300.000 €.

Y unas deudas, en forma de préstamo personal, de 50.000 €.

Para establecer su patrimonio bruto habrá que sumar el valor de sus activos: 500.000 € + 200.000 € + 300.000 € = 1.000.000€.

A continuación hay que aplicar las exenciones. Por ejemplo, la vivienda habitual está exenta hasta 300.000 €. Por lo tanto, del valor del piso, solo tributan 200.000 €. Una exención que reduce el patrimonio bruto a un neto de 650.000€, ya que también hay que restarle los 50.000€ de deuda.

Una cantidad por debajo de los 700.000€ que marcan el mínimo exento estatal, por lo que la base liquidable queda en 0 €. Por tanto, un caso práctico en el que no se paga impuesto al no alcanzar el mínimo fijado.

Preguntas frecuentes referentes al impuesto sobre el patrimonio

¿Quién tiene que pagar el impuesto sobre el patrimonio?

Las personas con una cuota tributaria que resulte a pagar y aquellas cuyos bienes y derechos supere los 2.000.000 de euros. Aunque no vivan en España.

¿Qué patrimonio está exento?

No pagan impuesto sobre el patrimonio bienes como la vivienda habitual, los bienes necesarios para realizar el trabajo y los bienes culturales que se consideren patrimonio histórico.

¿Se paga por la vivienda habitual?

La vivienda habitual está exenta del impuesto sobre el patrimonio hasta el límite de los 300.000€.

¿Cómo se calcula el patrimonio neto?

El cálculo se realiza sumando el valor de todos los bienes que integran el patrimonio de la persona física, aplicando las exenciones legales, y restando las deudas del titular.

Ideas clave a recordar del impuesto sobre el patrimonio

* Se trata de un impuesto que grava el patrimonio neto de las personas físicas.

* Es un tributo gestionado en España por las Comunidades Autónomas.

* No es lo mismo el Impuesto sobre el patrimonio que el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas.

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