Qué es el salario en especie
Los trabajadores prestan sus servicios laborales a una empresa a cambio de una remuneración mensual pactada conocida como salario. Pero éste no siempre consiste en una cantidad económica recibida en efectivo. También existe el salario en especie. Veamos en qué consiste.
Qué es el salario en especie
El salario en especie es una modalidad de pago en la que el trabajador, en vez de recibir la nómina en dinero, percibe bienes o servicios que se valoran y computan como parte de su remuneración completando el sueldo.
Estas retribuciones, que siempre están pactadas y reflejadas en el contrato, se consideran un ingreso del mismo modo que el efectivo y, por lo tanto, figuran en la nómina del trabajador.
Ejemplos de salario no dinerario
El salario en especie puede ser de muy diferentes formas, dependiendo de las empresas que los pagan, del sector al que pertenecen y de las necesidades del trabajador que lo percibe. Eso sí, siempre consisten en un complemento no dinerario del salario que cobra el empleado por sus servicios laborales.
Entre los más habituales está el de la vivienda. Es decir, la remuneración consiste en utilizar una vivienda propiedad de la empresa. Ese servicio se valora y se incorpora a la remuneración salarial del trabajador.
Otros tipos de retribución en especie son, por ejemplo, la cesión de un vehículo de empresa al empleado, la puesta a disposición de dispositivos electrónicos tales como móviles o portátiles, un servicio gratuito de guardería, vales de comida o un seguro médico privado.
Incluso puede darse el caso de grandes empresas que cotizan en bolsa y remuneran a los empleados con participaciones o acciones de las mismas.
Cómo tributa este tipo de remuneración
Las retribuciones en especie, aunque no impliquen un cobro de dinero, son rendimientos de trabajo y deben aparecer en la declaración de la renta. Se trata de una contraprestación salarial, y por lo tanto cotiza a la Seguridad Social y genera retenciones del IRPF.
No obstante, conviene señalar que algunos de los bienes y servicios recibidos por los empleados no se consideran salario en especie. Casos en los que no habrá obligación de tributar. Por lo tanto, este tipo de retribución puede suponer un ahorro fiscal en la declaración de la renta, tanto para el empleado como para la empresa.
Límites legales del salario en especie
Hay que señalar que el salario en especie es una forma de retribución que puede hacerse de forma habitual, ocasional o permanente. Depende del acuerdo alcanzado entre las partes. Sin embargo, dicha remuneración no dineraria solamente puede representar un máximo del 30 % de la totalidad del salario. Y este porcentaje no es negociable. Lo marca la ley.
Preguntas frecuentes
¿El salario en especie paga impuestos?
Los bienes o servicios con los que una empresa remunera a sus trabajadores se consideran rendimientos de trabajo y deben reflejarse en la renta, por lo que tienen retenciones del IRPF.
¿Qué ejemplos hay de salario en especie?
Cualquier prestación que una empresa ofrezca a sus empleados como complemento salarial se considera una retribución en especie. Por ejemplo, el uso de una vivienda o un coche de empresa, un servicio de guardería o incluso una plaza de garaje.
¿Cuál es el límite del salario en especie?
Este tipo de retribución complementaria nunca puede significar más del 30% del salario en dinero que cobra un trabajador en una empresa. Así, si un empleado se beneficia de algún otro servicio concedido por la empresa que lo contrata, y eso suponga superar ese porcentaje del sueldo, éstos podrán considerarse incentivos o extras, pero en ningún caso parte del salario pactado en el contrato. Aunque igualmente deban tributar en el IRPF del trabajador.
