Financiación sin intereses, compre ahora y pague después
El mercado financiero y comercial se adapta a los tiempos y a las necesidades del consumidor, y una de las fórmulas más habituales para propiciar las ventas es la financiación sin intereses. Un método conocido popularmente por su descripción en clave de eslogan: compre ahora y pague después.
¿En qué consiste el método “compre ahora y pague después?
Esta modalidad de financiación, que se ha ido afianzando en los últimos años con el auge del comercio online, permite al consumidor el pago fraccionado del importe de la venta y generalmente sin pagar intereses.
Siempre eso sí, que el comprador cumpla con los plazos establecidos. Si no se realiza el pago de las cuotas en la fecha acordada, el contrato de compra estipula el cobro de penalizaciones por el retraso en el pago y unos intereses generalmente muy por encima de la media del mercado de créditos al consumo. Unas condiciones que vienen especificadas en el acuerdo y que el cliente firma en el momento de aceptar la operación.
Plataformas “ecommerce” y precios medios
El auge de las compras online, como antes hemos señalado, ha significado un incremento importante en el uso de la modalidad de financiación sin intereses. Sobre todo a partir de la pandemia.
La fórmula del compre ahora y pague después se utiliza principalmente para comprar productos de importes medios. No demasiado elevados. Por ejemplo, ropa, cosmética, accesorios o mobiliario para el hogar, dispositivos electrónicos , etcétera. En cualquier caso, bienes perecederos con una vida útil superior al periodo que se tardará en realizar los pagos.
¿Cómo funciona la financiación sin intereses?
Hay diferentes modelos de financiación sin intereses, según las condiciones que se apliquen a la operación. Así, lo más habitual es realizar un primer desembolso en el momento de la compra y pagar el resto del precio del producto adquirido en varias cuotas del mismo importe. Unos plazos que, según el caso, pueden contabilizarse en semanas o meses. Incluso durante un año en compras de productos más caros.
Una vez satisfecho el primer pago y establecida la periodicidad de las cuotas restantes, hay que prever los plazos para tener dinero suficiente para cubrir el pago cuando llegue la fecha. De lo contrario los recargos por impago aumentarán la deuda rápidamente.
Ventajas del compra ahora y paga después
La ventaja más evidente de esta modalidad de financiación sin intereses es la posibilidad que le ofrece al consumidor de comprar sin tener que desembolsar grandes cantidades de dinero, de las que tal vez no están en condiciones de disponer. La flexibilidad en los pagos permite dividir el coste total de una compra en cantidades más pequeñas y manejables, ajustándose a un presupuesto mensual.
A diferencia de las tarjetas de crédito, la mayoría de las operaciones en modo compra ahora y paga después no aplican intereses. Por lo cual el precio final no aumenta. Además, los requisitos exigidos para la aprobación de las compras son poco exigentes, por lo que están al alcance de la mayoría de consumidores. De hecho, aunque cada proveedor de pagos o entidad bancaria puede aplicar los suyos, los requisitos básicos para poder pagar a plazos en España son tener más de 18 años y contar con un documento para la verificación de la identidad como puede ser el DNI.
Riesgos de la financiación sin intereses
El principal inconveniente de este tipo de financiación es que las ventajas pueden convertirse en desventajas a poco que nos retrasemos en los pagos. Y es que aunque no paguemos intereses, las comisiones o recargos por impago de las cuotas significarán un notable incremento de la deuda.
Otro de los riesgos está relacionado paradójicamente con su accesibilidad. Es fácil conseguir una financiación sin intereses, y ello puede llevar a los consumidores a acumular múltiples operaciones que le lleven al sobreendeudamiento.
La morosidad en el pago de cuotas, no solo sale cara, sino que enturbian el historial crediticio del deudor. Si los pagos atrasados son reportados a las agencias de crédito, el cliente afectado tendrá serios problemas para poder acceder de nuevo a una financiación sin intereses o a cualquier otro producto de crédito
Conclusión
La financiación sin intereses, conocida como la fórmula comercial del “compre ahora y pague después”, permite a los consumidores la compra de bienes o servicios sin pagar de golpe el precio total, sino mediante cuotas de menor cuantía y sin intereses. Un método flexible que facilita el acceso al consumo a gente con menor poder adquisitivo. Eso sí, si no se cumple con los plazos de pago establecidos, los intereses y recargos serán altos y pueden provocar el sobreendeudamiento.
