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Consejos esenciales para evitar el mal uso de internet y el ciberacoso

Cada año, desde 1997, el segundo martes de febrero se celebra el Día de Internet Seguro. Una fecha idónea para recordar que en los últimos años se han incrementado los casos denunciados de ciberacoso, así como los conflictos familiares generados por el mal uso de internet por parte de los jóvenes, e intentar prevenirlos ofreciendo algunos consejos prácticos.

 Qué es el ciberacoso y cómo se manifiesta

El ciberacoso es acoso o intimidación por medio de las tecnologías digitales. Consiste en un comportamiento que se repite y que busca atemorizar, enfadar o humillar a otras personas. Ya sea difundiendo mentiras o material comprometido, o con el envío constante de mensajes o imágenes hirientes o amenazadoras a la persona acosada.

Otra de las modalidades más frecuentes en el último año es el uso de herramientas de IA generativa para intimidar o acosar sexualmente con las creaciones digitales.

El ciberacoso puede manifestarse y difundirse en las redes sociales, las plataformas de mensajería, las plataformas de juegos o los teléfonos móviles.

Tipos de ciberacoso más comunes

Es muy frecuente que el ciberacoso se complemente con el acoso físico, cara a cara. Pero el primero deja una huella digital, y por tanto puede servir de prueba para ayudar a detener el abuso. Pero para ello hay que denunciarlo siempre, y de inmediato.

Difusión no consentida de datos personales

Una modalidad conocida de ciberacoso es la denominada “doxing”. Consiste en la publicación sin consentimiento de datos personales sensibles como el domicilio, lugar de trabajo, número de teléfono, correo electrónico, información financiera o incluso el documento de identidad.

El ciberacoso de la sextorsión

La sexualidad es uno de los aspectos más utilizados en el ciberacoso, y también de los más dañinos. La “sextorsión” es un chantaje basado en la amenaza de difusión de fotografías o videos de carácter sexual. Este material resulta tan intimidante en manos del agresor que a menudo no solo se usa para humillar, sino también para extorsionar y exigir dinero o material de carácter pornográfico. Incluso para solicitar relaciones íntimas a cambio de no difundir el material.

Control online

La vigilancia obsesiva de la actividad online de una persona genera una enorme ansiedad en la persona espiada, que se siente controlada en todo momento. Este ciberacoso suele ejercerse mediante el envío persistente de mensajes no deseados o la creación de perfiles falsos para espiar. El acosador evidencia siempre su presencia constante y amenazante.

El ciberacoso del exhibicionismo no solicitado

Otro tipo de acoso digital es el envío no solicitado de imágenes sexuales en el ámbito digital. Es decir, el ciberexhibicionismo, que consiste en que una persona, generalmente hombres, envían imágenes explícitas de su cuerpo, en su mayoría de sus genitales, sin el consentimiento de la víctima, principalmente mujeres y niñas.

Deepfakes sexuales falsos generados por IA

El auge de la Inteligencia Artificial ha hecho que prolifere la creación de “deepfakes sexuales”.  Vídeos de contenido visual y auditivo falso pero extremadamente realista, donde se representa a una persona realizando alguna acción de carácter íntimo o incluso pornográfico. Unos montajes   

Ataque al aspecto físico

Hay una tipología de acoso digital conocida como “bodyshaming” y que consiste en humillar a una persona por su aspecto físico. Ya sea por el peso, la altura, la forma del cuerpo, el tono de piel, el envejecimiento o cualquier característica física, la víctima recibe todo tipo de burlas y críticas satíricas e hirientes, que se difunden por internet para escarnio del afectado.

Grooming o manipulación del menor

Con el anglicismo “Grooming se denomina una forma de acoso online en la que un adulto manipula a un menor con fines de explotación o abuso sexual. El acosador suele ganarse la confianza del menor, hasta que lo manipula y lo persuade, por lo general, para que le envíe material de contenido sexual.

El Bullyng digital

Como decíamos al principio de este artículo, el ciberacoso suele coincidir con el acoso físico. Y el “ciberbullyng” es el caso más evidente de ello. El acoso escolar suele iniciarse en las aulas, en los centros docentes, y se amplía a través de los medios digitales, trascendiendo al ámbito educativo y a los horarios académicos.  

Consejos prácticos para un uso seguro de internet

Más vale prevenir que curar. Eso dice la sabiduría popular y no le falta razón. Así que veamos algunos consejos para un uso seguro de internet y evitar problemas y amenazas.

Información adecuada a la edad del usuario

Puede resultar obvio, pero es fundamental y conviene subrayar la conveniencia de acceder solo a la información adecuada a la edad del usuario. Algo que apela a la responsabilidad del joven, pero también a la atención de sus mayores.

Pensar antes de interactuar

No hay que ser impulsivo. Hay muchas propuestas estimulantes en internet que, precisamente, han sido pensadas, diseñadas para seducir y hacernos caer en la trampa. Hay que pensar antes de interactuar, y no dejarse llevar por la inercia de la curiosidad sin criterio.

Preservar nuestra intimidad

Es muy importante preservar nuestra intimidad. Hay que usar contraseñas seguras, secretas y complicadas. Debemos configurar correctamente la privacidad de nuestras redes sociales. También es importante tapar la webcam para garantizar nuestra privacidad.

Desconfiar es básico contra el ciberacoso

Confiar en desconocidos es siempre un riesgo, pero en internet es un peligro contrastado. No debemos hacerlo nunca. Y desde luego no compartas imágenes o vídeos comprometidos. A ser posible con nadie, ni amigo ni desconocido, pues pueden acceder a las cuentas de alguien de confianza y robar esos contenidos

Cómo prevenir el ciberacoso en menores y adolescentes

La prevención del ciberacoso a menores y adolescentes es una cuestión educacional y un trabajo colectivo de todo el entorno de los jóvenes. Hay que concienciarlos del peligro que supone, y confiar en su buen criterio y sentido común, pero también es necesario un control por parte de la familia y el profesorado.

No hay que evitar el tema, sino trabajarlo en las aulas y hablarlo en casa, tanto para prevenirlo como para detectarlo en caso de que se dé el caso.

Un método de control por parte de los adultos sobre los menores es el llamado “pin parental” en internet.  Son aplicaciones que los padres pueden configurar en los dispositivos electrónicos con conexión a la red para que los buscadores y plataformas sólo ofrezcan contenidos adecuados a las edades de los niños y adolescentes. Esta herramienta, además, trasciende al riesgo del ciberacoso. Es un modo de limitar y controlar el acceso de los menores a los contenidos de internet, y por tanto dependerá del modelo educativo escogido por los padres, que puede ser más o menos restrictivo. Pero esa es otra cuestión.    

 Qué hacer ante una situación de ciberacoso

El ciberacoso no es un conflicto baladí. No hay que confiar en que remita el acoso o intentar afrontarlo. Cuando se detecta o se padece una situación de ciberacoso hay que denunciar de inmediato. La policía tiene los recursos y medios necesarios para ayudarte.

Preguntas frecuentes sobre ciberseguridad y ciberacoso

¿Qué se considera ciberacoso?

Se trata de un tipo de acoso en el que se utilizan los medios digitales para hacer daño a la víctima, conscientemente y de forma repetida en el tiempo.

¿Cómo puedo proteger a mis hijos del ciberacoso?     

Para proteger a nuestros hijos del ciberacoso hay que darle la confianza y la seguridad necesaria para que comparta sus preocupaciones al respecto. También hay que informarle de en qué consiste esa práctica vejatoria y cómo debe proceder en caso de padecerla. Y por supuesto enseñarle a no responder ni compartir mensajes ofensivos, a bloquear y denunciar a los agresores y también, por si acaso, a no hacerle a nadie lo que no queremos que nos hagan a nosotros.

¿Qué hacer si sufro ciberacoso en redes sociales?    

Ante el ciberacoso no hay medias tintas. Cuando se detecta o se padece un caso hay que denunciar de inmediato. Informar a nuestros padres y tutores, y también a la policía. El ciberacoso es un delito grave.

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