Sello WELL: la certificación de edificios centrada en las personas
Qué mejor día que el 5 de marzo, Día mundial eficiencia energética, para hablar de sostenibilidad en la construcción, y explicar en qué consiste el sello WELL. La certificación de edificios centrada en las personas que los habitan.
¿Qué es el sello WELL?
El sello WELL es una certificación de sostenibilidad que mide el impacto de los edificios en la salud y el bienestar de sus ocupantes. Y de hecho fue creado para complementar otras acreditaciones de las características sostenibles de las construcciones.
Qué evalúa esta certificación
El proceso de certificación WELL evalúa un total de diez áreas, cada una de las cuáles será calificada con un sistema de puntuación del que dependerá su nivel de sostenibilidad.
El sistema contempla una puntuación máxima de 110 puntos: 100 correspondientes a las optimizaciones y 10 adicionales por innovación. Y de esta evaluación dependerá que el sello WELL expida una certificación que puede ser de nivel: plata, oro o platino.
Existe el sello WELL Core, que acredita espacios ocupados por varios inquilinos que sirva de zona común, como por ejemplo un co-working, o las zonas comunes de los edificios.
Áreas de evaluación del sello WELL: Aire y Agua
De las diez áreas que valora esta certificación, cabe destacar la calidad del aire interior que respiramos con una buena ventilación; así como el acceso a agua potable limpia y segura de las personas que habitan un edificio.
Luz, confort térmico y sonido
Estas tres áreas son también de especial relevancia en la evaluación de esta certificación. Por un lado, valorar la iluminación natural y artificial adecuada para la salud visual y el ritmo circadiano de los inquilinos. Pero también el control de temperatura para el confort de los ocupantes y la optimización acústica del espacio.
Cuerpo, mente, buenos alimentos y materiales saludables
Aunque pueda resultar extraño, este sello también evalúa el área de la alimentación, valorando la promoción de hábitos alimentarios saludables. Del mismo modo que se puntúan los espacios que favorezcan la salud mental y el bienestar emocional, y los diseños que fomenten la actividad física y el bienestar postural. Así mismo, el uso de materiales saludables y no tóxicos también se puntúa favorablemente.
Espíritu comunitario
El sello WELL también evalúa el área relativa a la comunidad vecinal, y puntúa la promoción de las interacciones sociales y las políticas inclusivas impulsadas entre las personas que conviven en los edificios certificados.
Beneficios de obtener el sello WELL
Como puede deducirse de los apartados evaluados por el sello, los beneficios derivados de la obtención de esta certificación están directamente relacionados con el bienestar de las personas que habitan el edificio acreditado. Mayor confort, mejora de la salud y el bienestar y, por tanto, mejor calidad de vida.
Diferencias entre WELL y otras certificaciones sostenibles
La principal diferencia entre la certificación WELL y otros sellos de sostenibilidad es que ésta sitúa la salud y el bienestar de las personas en el centro del diseño. Otros sellos priorizan la valoración de la sostenibilidad ambiental y la eficiencia energética de las construcciones.
Preguntas frecuentes sobre el sello WELL
¿Qué significa la certificación WELL?
Es una certificación que mide y monitoriza las características de los espacios construidos, que impactan en la salud y el bienestar de los ocupantes.
¿Quién concede el sello WELL?
El sello WELL fue creado en 2013 y lo concede el International WELL Building Institute (IWBI). Una organización dedicada a transformar edificios y comunidades para fomentar la salud y el bienestar humano.
¿Qué edificios pueden certificarse?
La práctica totalidad de los edificios pueden exponerse a la evaluación del certificado WELL. Desde oficinas, a edificios residenciales, locales comerciales, naves industriales, centros educativos, hoteles e incluso espacios de uso mixto o zonas comunes de las edificaciones.
¿Cuánto cuesta obtener el sello WELL?
El coste de la certificación WELL varía dependiendo de varios factores: superficie, características singulares del edificio o nivel de certificación. Así, el mínimo de partida es de 8.000 euros hasta un máximo de 98.000 euros, en función, también de si se contrata asesoría. La cuota de inscripción es de 3.000 euros.
¿Cuánto dura la certificación?
La validez de la certificación WELL es de 3 años, y para mantener el sello y garantizar que siguen cumpliéndose los estándares de salud y bienestar, hay que renovar el certificado.
En España es obligatoria la certificación energética de los edificios de nueva construcción, pero no el sello WELL.
