Consejos para ahorrar energía en tiempos de guerra
La actual guerra de Irán está provocando una de las mayores interrupciones de suministro de petróleo y gas natural nunca registradas, y la consecuencia evidente será la escasez de combustible y la inevitable subida de precios. Por ello se impone la necesidad de ahorrar energía en tiempos de guerra. Veamos los consejos que al respecto ofrece la Agencia Internacional de la Energía (IEA).
Decálogo de medidas para ahorrar energía en tiempos de guerra
La IEA ha instado tanto a gobiernos como empresas y ciudadanos, a consecuencia de la crisis energética global provocada por el conflicto en Irán, a reducir el consumo de petróleo de forma inminente. Y para ello ha presentado un total de diez medidas concretas para reducir la demanda. Unos consejos que pueden aplicarse a nivel institucional, empresarial, y también en los hogares.
Teletrabajo, reducir el uso de vehículos y rebajar la velocidad
Los principales consejos de la Agencia tienen que ver con los desplazamientos. La primera de las medidas propuestas es el impulso del teletrabajo (1). Según estiman en un estudio de consumo energético, añadir tres días semanales de trabajo remoto podría reducir entre un 2% y un 6% el consumo nacional de petróleo en automóviles.
Una medida reductora extrapolable al uso privado de los vehículos, ya que el transporte por carretera representa cerca del 45% de la demanda mundial de petróleo. Por ello se recomienda evitar los desplazamientos motorizados diarios si no son necesarios (2).
Y si no podemos prescindir del vehículo, otra de las maneras sugeridas para ahorrar energía en tiempos de guerra es rebajar al menos la velocidad. Una medida que pueden adoptar individualmente los conductores, pero que también puede implantarse institucionalmente reduciendo los límites de velocidad en las autopistas (3). Una rebaja de al menos 10 km/h podría suponer una reducción en el consumo de carburante de entre un 5% y un 10% por vehículo.
Transporte público, vehículos compartidos y circulación alterna
Sin abandonar el ámbito del transporte, la IEA propone el uso del transporte público (4), que puede fomentarse incluso implantando la gratuidad de los servicios. Esta medida podría llegar a recortar entre un 1% y un 3% la demanda nacional de petróleo, según estima la Agencia. Y además, recomiendan también que se priorice el uso de los vehículos de transporte público impulsados por energías renovables (5), y se destinen aquellos que usan GLP a transportes puntuales y esenciales, limitando así su uso.
Otras recomendaciones para ahorrar energía en tiempos de guerra, que deben asumir los ciudadanos, son la de compartir coche (6). Siempre que sea posible. O incluso implantar sistemas de circulación alterna (7) – por ejemplo matrículas pares e impares, según el día-. Esta medida, cuando se ha aplicado en grandes ciudades, ha llegado a reducir el consumo de combustible entre un 1% y un 5%.
La agencia apela también a la conducción eficiente (8), tanto en vehículos particulares como comerciales, para conseguir un ahorro de combustible de hasta un 15%, además de reducir considerablemente también las emisiones de CO2.
Se considera una conducción eficiente aquella que se caracteriza por mantener una velocidad constante, evitar acelerones y frenazos bruscos, y aprovechar la inercia del vehículo con marchas a bajas revoluciones.
Ahorrar energía en tiempos de guerra evitando volar
El decálogo de la entidad no se limita al transporte terrestre, sino que recomienda igualmente que se eviten los viajes en avión siempre que existan alternativas (9). Una reducción de vuelos que supondría un enorme ahorro de queroseno. De hecho, esta medida se hace extensible tanto a los vuelos de particulares como a los viajes de negocios.
Soluciones eléctricas en la cocina
En el ámbito doméstico también se puede ahorrar energía ligada al petróleo. Sobre todo en la cocina (10), reduciendo por ejemplo el uso del gas licuado (GLP) en favor de soluciones eléctricas tales como las placas de inducción, que ayudan a reducir la dependencia de combustibles fósiles y a evitar problemas de abastecimiento. Además de reforzar la apuesta del Gobierno por las energías alternativas.
Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar energía en tiempos de guerra
¿Por qué el teletrabajo ahorra energía?
El teletrabajo ahorra energía porque reduce los desplazamientos diarios de los trabajadores, lo cual disminuye considerablemente el uso de combustible en vehículos privados.
¿Qué transporte gasta menos energía?
El medio de transporte más eficiente energéticamente es el tren de alta velocidad (AVE). Consume menos energía que cualquier otro modo de transporte terrestre o aéreo.
¿Qué es el combustible GLP?
El GLP es gas licuado de petróleo. Una mezcla de hidrocarburos ligeros, principalmente propano y butano, que se obtiene como subproducto del refinado del petróleo crudo y de la extracción del gas natural.
