Contratar personal, claves para el éxito
El devenir de la empresa, cuando se va asentando y el progreso exige contratar personal, te va a obligar a entender en qué consiste el mundo de los contratos laborales, a que se obligan las partes y qué modelo de contrato debes elegir para cada opción.
Hoy, en Domestica Tu Economía vamos a centrarnos en este ámbito que expresa el feliz momento de la consolidación y crecimiento y que debes entender para construir tus equipos, estables y motivados, así como evitar sanciones o problemas con la Inspección de Trabajo.
Tras la Reforma Laboral de 2021, el contrato indefinido es la norma general y la temporalidad queda muy limitada a causas justificadas.
Tipos de contratos
Te contamos cuáles son los principales tipos de contratos: características, ventajas e inconvenientes y consejos prácticos para discriminar cuál usar según tus necesidades como nuevo empresario.
Contrato indefinido
La opción prioritaria y más segura El contrato indefinido no tiene fecha de finalización y se presume como la modalidad ordinaria de contratación. Puede ser a jornada completa, parcial o fijo-discontinuo. En sectores como la construcción, existe la figura de indefinido adscrito a obra.
Ventajas para la empresa:
- Estabilidad y retención de talento.
- Mejor imagen como empleador responsable.
- Acceso a bonificaciones e incentivos (por ejemplo, reducciones en cuotas de Seguridad Social para jóvenes, mujeres, personas con discapacidad, parados de larga duración, etc., que pueden llegar a varios miles de euros por contrato).
- Menor riesgo de fraude de ley y sanciones.
Desventajas:
Mayor compromiso en caso de despido (indemnización de 20 días por año trabajado en despido objetivo, 33 en improcedente).
Contratos temporales
Tras la reforma, los contratos de duración determinada solo se permiten por dos causas objetivas y deben justificarse detalladamente en el contrato:
- Por circunstancias de la producción: Incremento imprevisible o oscilaciones de la demanda (campañas, picos puntuales). Duración máxima de 6 meses (ampliable a 12 por convenio colectivo). Existe un límite de 90 días al año para picos previsibles.
- Por sustitución: Cubrir ausencias de trabajadores con derecho a reserva de puesto (baja médica, maternidad, etc.) o vacantes durante procesos de selección (máximo 3 meses para esto último).
Debes especificar la causa concreta, duración y conexión con la necesidad. El encadenamiento de temporales puede convertir el contrato en indefinido (más de 18 meses en 24). El abuso se sanciona y convierte automáticamente el contrato en indefinido.
Ventajas: Flexibilidad para picos de trabajo.
Riesgos: Alto control por parte de la Administración. No es para necesidades permanentes disfrazadas.
Contrato fijo-discontinuo
Se trata de un indefinido para trabajo estacional. Es un contrato indefinido pero para actividades con estacionalidad, que se repiten en periodos determinados (hostelería, turismo, agricultura, educación, etc.). El trabajador tiene los mismos derechos que un fijo ordinario, se llama cuando hay actividad y se le ofrece trabajo por orden de antigüedad.
Ventajas: Estabilidad para el trabajador + flexibilidad para la empresa. Cuenta como indefinido a efectos de estadísticas y bonificaciones. Antigüedad se computa desde el inicio de la relación.
Contratos formativos
Dirigido al talento joven, existen dos modalidades principales:
- Contrato de formación en alternancia: Combina trabajo retribuido con formación oficial (Formación Profesional, universidad, certificados de profesionalidad). La duración va desde los 3 meses a 2 años y la retribución mínima, del 60-75% del convenio (nunca inferior al SMI proporcional). Tiene horas de trabajo efectivo limitadas.
- Contrato formativo para la obtención de la práctica profesional: Para titulados recientes (máximo 3 años desde la titulación, 5 para discapacitados). Duración: 6 meses a 1 año. Permite aplicar los conocimientos teóricos. No se pueden hacer horas extras.
Ventajas: Bonificaciones en cotizaciones (a veces del 100%), costes salariales más bajos y posibilidad de formar al empleado a tu medida. Es excelente para startups que necesitan talento cualificado sin gran inversión inicial.
Limitaciones: No sustituyen puestos permanentes; tienen un fuerte componente formativo (plan individual, tutor, etc.).
Cómo discriminar y elegir el contrato adecuado
Prioriza siempre el indefinido. La temporalidad debe ser la excepción y estar muy bien documentada. Consulta el convenio colectivo de tu sector, que puede mejorar condiciones o límites.
Obligaciones básicas al contratar
- Registro del contrato: En el sistema Contrat@ del SEPE SEPE en un plazo máximo de 10 días.
- Alta en Seguridad Social: Antes del inicio de la actividad (modelo TA.2 o sistema RED).
- Entrega de información: Copia del contrato, convenio colectivo aplicable y condiciones laborales.
- Prevención de riesgos laborales: Evaluación y formación obligatoria.
- Registro de jornada: Obligatorio para controlar horas (sanciones altas por incumplimiento).
- Cotizaciones: La empresa paga la mayor parte; infórmate de bonificaciones en el SEPE SEPE o TGSS .
Contratar bien es invertir en tu empresa
Elegir correctamente el tipo de contrato no es solo cumplir la ley: es atraer talento, reducir riesgos y costes a medio plazo, y construir una cultura empresarial sólida.
El mercado laboral español premia la estabilidad tras la reforma, y las empresas que apuestan por contratos indefinidos y formativos suelen tener mejor productividad y menor rotación.
Antes de tu primera contratación, revisa la Guía de Contratos del SEPE (actualizada periódicamente), consulta bonificaciones vigentes y, si es posible, asesórate con un gestor o abogado laboralista.
Un buen inicio en materia de Recursos Humanos marcará la diferencia en el éxito de tu proyecto empresarial.
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