¿Qué hacer si recibimos una tarjeta de crédito o débito no solicitada?

No debería ocurrir, pero ¿qué debo hacer si recibo una tarjeta de crédito o débito en el buzón y no la he solicitado ni la necesito? Pues veamos cómo proceder.

En primer lugar, y como ya avanzábamos al inicio del artículo, esta situación no debería producirse en ningún caso, pues la normativa establece que las entidades bancarias han de abstenerse de enviar tarjetas no solicitadas por los clientes, salvo en los casos de sustitución, por ejemplo, cuando va a caducar. Pero como no siempre se cumple este precepto y de vez en cuando recibimos plásticos no deseados ni solicitados, lo primero que conviene hacer es llamar a la entidad que nos remite la tarjeta.

Es habitual, en estos casos, que desde el origen del envío nos aseguren que se trata de una tarjeta gratuita que ofrece un montón de ventajas y que nos va a venir muy bien para una cosa u otra. Una oferta que lógicamente deberemos valorar nosotros mismos, pero que no nos obliga a nada en absoluto y que no debemos aceptar nunca por inercia.

Además, para nuestra tranquilidad, debemos tener claro que todo el proceso de envío de la tarjeta y las claves es responsabilidad de la entidad, de manera que, si pasa algo durante ese proceso, ella es la que debe responder. Por otra parte, eso sí, aunque la tengamos en la mano y a nuestro nombre, si no hemos firmado el contrato correspondiente, no disponemos de un medio de pago. Es decir, la tarjeta no está activada y no podemos usarla.

No acepto

Si hemos decidido no aceptarla, ¿qué deberemos hacer? Una de las opciones inmediatas es ir a la sucursal del banco que nos la envía, y de la cual somos clientes, y renunciar a ella. Aunque otra posibilidad es ponerse en contacto con el servicio al cliente de la entidad y solicitar la anulación, a la vez que formular la queja correspondiente por haber recibido un producto no solicitado y con evidentes intenciones comerciales.

En ambos casos, siempre es recomendable dejar rastro de la comunicación. Por ejemplo, si la conversación es telefónica, enviando un correo electrónico adicional.  Además, y para evitar problemas de custodia, lo adecuado es que destruyas la tarjeta.

Sí acepto

Sin embargo, en caso de estar interesado en la tarjeta, a pesar de no haberla pedido, antes de tomar la decisión de contratarla, revisa al detalle sus condiciones. Recuerde que las tarjetas gratuitas no dan dinero gratis, sino que no cuesta dinero contratarlas. Solicite toda la información a la entidad sobre el tipo de tarjeta de que se trata, tipo de interés en caso de que permita el pago aplazado, las comisiones asociadas, etc.

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