El niño necesita brackets, ¿cuánto me va a costar?

6 febrero, 2013

Tener una bonita sonrisa no es solamente algo estético, también es una cuestión de salud. Si nuestros niños tienen algún problema en la boca y necesita brackets es recomendable acudir cuanto antes a un profesional.

El cuidado de la boca se debe realizar desde la más tierna infancia. Los especialistas aconsejan a los cuidadores limpiar con una gasa humedecida en agua las encías de los bebés después de alimentarse y utilizar un cepillo infantil cuando aparezcan los dientes, además de ofrecerles una alimentación saludable, libre de azúcares añadidos.

Con estos sencillos consejos se puede prevenir la caries en los más pequeños por ejemplo, pero hay otras dolencias que requieren la intervención de los profesionales. Y es que una visita temprana al dentista para una revisión da la tranquilidad y seguridad de que la salud bucodental de nuestros niños está en buenas manos.

A medida que los niños crecen y desarrollan su dentición pueden aparecer una serie de problemas: maloclusiones, dientes torcidos, apiñados, separados, etc. que requieren tratamiento. Para ello se pueden utilizar lo que la Sociedad Española de Ortodoncia define como aparatos funcionales, removibles o aparatos fijos. Entre estos últimos se encuentran los brackets.

brackets

¿Qué son los brackets?

Unos de los aparatos más utilizados por los  odontólogos para realizar tratamientos correctivos porque su gran versatilidad permite al especialista realizar todo tipo de movimientos (enderezar, torsionar, rotar o desplazar,  por ejemplo) a las piezas dentales de sus pacientes. Se pueden utilizar solos o también acompañados por gomas elásticas.

¿Para qué se utilizan?

  • Cuando la posición de los dientes no es correcta.
  • Con dientes rotados.
  • Para cerrar espacios entre los dientes.
  • Para colocar los incisivos en su ángulo correcto.
  • Realizar movimientos múltiples. Mover una pieza o varias, en un maxilar o en los dos.

¿Cuándo se puede empezar un tratamiento con brackets?

Los especialistas recomiendan comenzar el tratamiento de corrección sobre los diez años, ya que a esa edad los niños generalmente tienen ya todos los dientes permanentes.

De todas formas, también se puede empezar con este método a una edad más temprana o, por el contrario, en la juventud o en plena madurez. Así, no es raro ver a hombres y mujeres de mediana edad con brackets para corregir un problema que no es solamente estético, también afecta a la salud.

Duración del tratamiento

Depende de la patología que presente el paciente. El ortodoncista determinará, con el diagnóstico previo y las revisiones periódicas, cuánto tiempo necesitará el niño llevar los brackets. Puede ser de uno a tres años, pero por lo general se requiere como media dos  años.

Cuando el especialista retira esos aparatos fijos no quiere decir que el tratamiento haya finalizado, ya que suele necesitar un aparato de retención. Los retenedores tienen la misión de mantener dientes en su posición correcta hasta que dientes y encías se habitúen a estar sin la sujeción de los brackets.

Coste

El precio del tratamiento depende de si se trata de una ortodoncia visible (con los elementos de metal) o invisible (con elementos cerámicos,  de zafiro, ortodoncia lingual). Estos últimos son utilizados en mayor medida por los adultos.

Una ortodoncia visible puede costar de media unos 3.000 euros y una invisible puede subir de 6.000. El precio dependerá del tipo de anomalía que tenga el paciente y del tiempo que necesite llevar el aparato, porque cada tratamiento es individual y personalizado.

A tener en cuenta

Tener un aparato en los dientes implica que hay que ser especialmente cuidadoso con la higiene para evitar la aparición de caries, de la placa bacteriana y que las encías estén hinchadas y provoquen dolor.

También hay que evitar alimentos y acciones que puedan dañarla como comer dulces pegajosos, morder algo demasiado duro.

Tener brackets es sinónimo de paciencia porque es un tratamiento a largo plazo y también porque puede provocar molestias por la presión que estos aparatos genera en los dientes. Así,  durante las revisiones el cambio del alambre y su mayor sujeción pueden provocar heridas o rozaduras que se pueden solucionar poniendo cera.

Consejos para tener unos dientes sanos

  • Examinar los dientes de los niños. Si hay manchas o puntos (incluso en los dientes. de leche) hay que hacer una visita al dentista.
  • Cepillar los dientes de los niños desde que salen.
  • Hacerlo después de las comidas, especialmente después de la cena.
  • Buena alimentación: evitar el exceso de azúcar de dulces y productos industriales.
  • Acudir a la consulta de un dentista infantil por primera vez a los seis o siete años de edad (si no lo necesita antes).
  • Visitar regularmente al dentista.

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